¡Bienvenidos al clásico entre los clásicos! Este humilde blog esta dedicado al famoso escenario de juego Greyhawk, ideado por el difunto creador de los juegos de rol y D&D, Gary Gygax. Este espacio puede contener información relevante sobre módulos y otras publicaciones de TSR.
20/4/10
Historia: El Príncipe Thrommel IV
6/4/10
Dioses y Semidioses: Ehlonna (de los Bosques)
10/3/10
Cronología de Greyhawk
9/3/10
Regiones: El Bosque Gnarley
25/2/10
Paladines de St. Cuthbert
Los paladines de St. Cuthbert tienden a ser gente sobria, adusta, que se inclina por la ropa austera, y las armaduras pesadas, prácticas y sin filigranas. Su armadura, a menudo reparada, muestra frecuentes signos de batalla, incluyendo rasguños y abolladuras. Muchos paladines de St. Cutbert llevan un sombrero arrugado encima de la armadura de placas o mallas y una capa verde o marrón rojiza encima de su armadura. Los paladines de Cuthbert tienden a tener barbas largars y el gusto de un hombre común por el tabaco y las bebidas fermentadas. No llevan símbolos particulares y no suelen ofrecer otras muestras obvias de su asociación, que no sean sus profundos conocimientos, ingenio y astucia, signos por los que se les reconoce. Suelen llevar mazas, manguales, bastones, garrotes y otras armas contundentes, pero no se les obliga a hacerlo.
Desde el momento que las leyendas tienen constancia escrita de que St. Cuthbert caminó por la tierra como un hombre mortal, sus clérigos tomaron como deber extender a todos los hombres la palabra de su sabiduría práctica. Sin embargo, el papel del paladín no es meramente predicar, sino luchar activamente contra los enemigos de la fe. La gente comun, que tiende a ser la mas necesitada de protección, es llevada en general al dogma de St. Cuthbert, que durante siglos ha suplantado a las antiguas fes simples que una vez prevalecieron. Los paladines de St. Cuthbert, tienen una posición honorífica en la orden Chapeaux de St. Cuthbert, una secta errante dedicada a la conversión de los no creyentes. Debido a su parentesco remoto, los paladines de St. Cuthbert son fuertes aliados de la fe de Rao.
Como su dios de voluntad fuerte, quien todavía camina por las tierras de Flaenia de vez en cuando, los paladines de St. Cuthbert ayudan activamente a la mejora del mundo. Son mas comunes en el corazón de Flaenia, y su número se está incrementando particularmente en Furyondia. Los paladines juegan un papel crucial en extender la fe, y son más comunes en las tierras que acaban de empezar a entender la pura verdad del garrote sagrado.
Castigo de Cuthbert: Puedes castigar a criaturas caóticas además de a las malignas.
Deidad tutelar: St. Cuthbert
Prerrequisito: castigar al mal
Beneficio: tu aptitud de clase de castigar al mal también funciona en criaturas caóticas. Adicionalmente, puedes utilizar esta aptitud una vez más al día. Si accidentalmente castigas a una criatura no caótica o mala, el castigo no tiene efecto, pero ya está gastado para ese día. Castigar al mal o al caos es una aptitud sobrenatural.
24/2/10
Dioses y Semidioses: Nerull (el Segador)
El infame Nerull es el Enemigo de todo Bien, Odiador de la Vida, Portador de la Oscuridad, Rey de Toda Penumbra, Segador de Carne. Es la deidad de todos los que ansían el mayor de los males para su diversión y beneficio.Regiones: La Sociedad Astada
Las Pavorosas y Horribles Presencias, Los Sumos Sacerdotes (nombres verdaderos desconocidos)Capital: Molag (16200)
Población: 45000 (¿?)
Razas de no humanos: Al parecer no hay
Humanoides: Hobgoblins (grandes trasgos) (12000), otros
Recursos: Desconocido
Originalmente, La Sociedad Astada, era una guarida de las tribus humanas más organizadas. El área cayó en manos de un grupo de malvados humanos hace algunas décadas. Se especula con que estas gentes infames eran malvados bandidos o estaban ayudados por al menos uno de los Señores Bandidos. En cualquier caso, las tierras entre los rios Veng y Ritensa tan al norte como el territorio de los Trotamundos del Páramo, están ahora bajo el estricto mandato de La Sociedad Astada. Esta asociación combina las masas de tropas humanoides con la organización y el poder de los humanos. La maldad y la crueldad son las religiones de La Sociedad, y su Sumo Sacerdote siempre es alguien malvado con un grandísimo poder. Existen muchos otros líderes de menor rango, normalmente usuarios arcanos asistidos por otros clérigos y maestros ladrones con gran poder. Se sabe que muchas tropas de bandidos del este frecuentan los alrededores de las murallas de Molag y que La Sociedad Astada favorece al Imperio de Iuz.
16/2/10
Regiones: Valle del Mago
Razas de no humanos: Gnomos, Posiblemente Elfos
Humanoides: Desconocido
Recursos: Desconocido
Hace mucho tiempo, un poderoso mago se aisló en este suntuoso valle situado en el nacimiento del Río Javan, entre los Picos Barrera. Sus sirvientes apostaron indicaciones en el área circundante, advirtiendo a todos de que la entrada al dominio estaba prohibida sin la invitación expresa de su terrateniente. Lo que ha ocurrido en el Valle desde entonces, son sólo conjeturas y leyendas para quienes no han estado allí (El Gran Duque no está interesado y las expediciones de La Gran Marca nunca han regresado).
Hay historias, por supuesto, de héroes que han regresado con grandes tesoros y objetos maravillosos. Pero incluso estas historias son insuficientes para despertar demasiado interés, a sabiendas de que esta área está habitada por un gran número de monstruosas criaturas. Lo que se sabe a ciencia cierta, es que algunas tropas de incursión son vistas por los contornos del Bosque Dim y estos misteriosos grupos se dirigen ocasionalmente a este misterioso lugar.
28/1/10
Dioses y Semidioses: Boccob
27/1/10
Historia: La Batalla de las Praderas de Emridy
Ejércitos y Comandantes:
Ejército aliado - 1200 humanos, 200 enanos, 100 gnomos, 200 elfos (1700 en total). Príncipe Thrommel VI, Mariscal de Furyondia y Veluna. Vizconde Wilfrick de Verbobonc.
Hordas del Mal Elemental - 3500 orcos, 550 humanos, 500 gnolls. 20 ogros (unos 4570 en total). Cultistas desconocidos del Templo del Mal Elemental.
Resultado: Las fuerzas aliadas del Príncipe Thrommel masacraron a las hordas del mal elemental.
Bajas:
Ejército aliado - 200 humanos, 55 enanos, 25 gnomos, 20 elfos.
Hordas del Mal Elemental - 4500 + (sobrevivientes confinados en el templo)
Preludio: En algún momento a finales del 550 AC, la aldea de Nulb comenzó a supurar con toda clase de mal, esto culminó con la fundación del Templo del Mal Elemental. En poco tiempo, las caravanas de mercaderes locales, los clanes gnomos y la vecina aldea de Hommlet se convirtieron en un blanco fácil para los bandidos de la región. Tras muchos años de estos ataques y el desánimo entre la gente del campo, los problemas fueron agravándose en el 568 AC. El primero fue la construcción de la Barbacana del Foso, un puesto de avanzada al este de Hommlet destinado a nuevas incursiones, los agentes del Bien también descubrieron que no sólo se había reunido un pequeño ejército en el Templo, sino que el culto del Mal Elemental estaba bajo la dirección de un poderoso demonio.
Las noticias de este mal se extendieron rápidamente desde el Vizcondado de Verbobonc hasta llegar a oídos del príncipe Thrommel IV, Mariscal de los ejércitos de Furyondia y Veluna y también un paladín de renombre. Vliéndose obligado a tomar parte, el Príncipe dejó atrás sus preocupaciones sobre el norte y rápidamente convocó a los caballeros más hábiles, algunos clérigos y su propia guardia personal para contribuir a erradicar este profano templo. Poco después de cruzar el río Velverdyva en la primavera del 569 AC, el Príncipe Thrommel se unió a los contingentes desplegados. Uno de los acompañantes de estas fuerzas era Serten de St. Cuthbert, el único miembro de la Ciudadela de los Ocho que se ofreció voluntario para apoyar la causa de Thrommel. No mucho después de que los aliados comenzaran su marcha hacia el sureste, se encontraron con un grupo de apoyo provinente de las Lortmils, las Colinas Kron y el Bosque Gnarley: elfos, enanos y gnomos que decidieron volver a tratar con la creciente presencia del mal en sus fronteras.
Cuando las fuerzas aliadas se acercaron a las tierras próximas al templo, sufrieron su primer encuentro con el enemigo, varias leguas al sur de la ciudad de Verbobonc y al noroeste de Hommlet, en las llamadas Praderas de Emridy. La mayor parte de las fuerzas humanas del templo, compuesto por bandidos montados en su mayoría, se había trasladado al puesto de avanzadilla de Thrommel. Los exploradores elfos informaron de que un ejército de criaturas mucho mayor de lo esperado se acercaba desde el sur. A sabiendas de que el templo podría extender sus hordas en poco tiempo, Thrommel fue con un plan de contingencia elaborado en el Consejo. En un intento de apartar esta oleada de Mal Elemental lejos de cualquier centro de población, ordenó replegar a los aliados del norte, en una posición estratégica cerca de la orilla oriental del río Velverdyva. A pesar de algunos relatos históricos posteriores, no hubo combates importantes en las Praderas de Emridy, las acciones de ese día únicamente se centraron en ciertas escaramuzas de la caballería ligera para conseguir un campo de batalla más favorable. Superando en número a sus enemigos por más de tres a uno y ansiosos por la victoria en el primer combate, las Hordas del Mal Elemental siguieron a las fuerzas de Thrommel del norte, como era de preveer.
La Batalla: Fue al amanecer cuando las hordas despertaron temprano por el sonido de los cuernos en señal de que los aliados estaban preparando sus formaciones para la batalla. Las conjuntadas filas de los aliados fueron dispuestas de manera que 500 lanceros estarían protegidos en su flanco por el río Velverdyva mientras que en el centro se mostrarían las banderas de la caballería ligera (400) y de la caballería pesada (100), dirigidas por el mismo Thrommel. Por último, en el flanco izquierdo los aliados desplegaron bloques de 200 enanos de las Lortmils y 100 gnomos de las Colinas Kron, con alrededor de 50 arqueros elfos del clan Meldarin posicionado entre ambos. Las Hordas del Mal Elemental se componían de dos facciones, el flanco izquierdo se componía de 550 humanos montados, la mayoría bandidos y maleantes de Nulb con poca experiencia bélica más allá de alguna incursión o algún asalto a las caravanas de mercaderes. En el flanco derecho había una fuerza mucho mayor de infantería humanoide; una multitud de orcos (3500) procedente de los oscuros bosques del sureste y de las profundidades de Oerth (Terra). También entre ellos había partidas de frenéticos gnolls (500) y unos 20 orgos pobremente armados que fueron sacrificados por el Templo en la selva circundante paraa proporcionar apoyo pesado.
Con un imprudente abandono, los tenientes sectarios mandaron a su caballería a enfrentarse con el flanco derecho y el centro de las fuerzas aliadas, algo que no les dejó muchas opciones a las tropas humanoides. Tan pronto como vieron los escudos y escucharon las burlas de sus enemigos predilectos, la mayoría de las Hordas cargaron contra el flanco izquierdo de los aliados. La masa enfurecida de humanoides tuvo la oportunidad de dejar de lado su enfrentamiento con elfos y enanos en un intento apresurado por rodear al resto del ejército aliado. Los lanceros de Thrommel y la caballería permitieron a los bandidos montados penetrar en sus líneas, dejándolos entre el recodo del río Velverdyva y rodeados por la carga humanoide. Esto fue, por supuesto, una trampa planeada por el Príncipe. Al mismo tiempo, el ejército aliado giró hacia la izquierda para rodear a la Horda atrapada por el río. Los caballeros de Thrommel volvieron a cargar apresuradamente contra el cuerpo principal humanoide por su retaguardia, una reserva de 150 guerreros elfos oculta en el bosque Gnarley se unió para cerrar el arco de la muerte. De espaldas al río y su liderazgo en el desorden, las Hordas del Mal Elemental fueron completamente derrotadas. Si bien la mayoría lucharon hasta la muerte, algunos grupos dispersos lograron romper las líneas aliadas sin un perdurable éxito. Sin embargo, a algunos sobrevivientes se les permitió huir hacia el sur de vuelta a su templo como mensaje de lo que vendría después.
Después de ganar la batalla, el Príncipe Thrommel no perdió un segundo en reunir a sus cansadas tropas y agrupar a los caídos. La baja más importante en Emridy fue Serten de San Cuthbert, que cayó en los últimos momentos de la batalla defendiendo con entusiasmo la vida del Príncipe hasta su último aliento.
Tras la Batalla: La noticia de la victoria en las Praderas de Emridy se difundió rápidamente hasta Hommlet, la primera evidencia fue ver a algunos hombres extraños vestidos de ocre corriendo por el pueblo en estado de pánico. El Templo del Mal Elemental se encontraba a un par de días para los aliados. Su llegada enorgulleció a los pobladores locales y los agricultores, sabiendo que el final del templo se encontraba al alcance de la mano. Las fuerzas aliadas, que no encontraron ninguna resistencia en su marcha se recuperaron y abastecieron, hasta que finalmente se encontraron con las murallas del Templo. Dentro, el culto del Mal Elemental poseía una escasa escasa guarnición de soldados, que calló conforme el ejército derribó las construcciones de la superficie de su fortaleza, antes de dañar el templo en sí mismo. Sólo unos pocos líderes del vil Templo lograron escapar y se dice que éstos fueron posteriormente los culpables de la repentina desaparición del príncipe Thrommel IV en el 573 AC.
Sospechando que una redada en los dungeons del templo sería muy costoso debido a la presencia de un demonio mayor, el Príncipe Thrommel convocó a todos sus magos y clérigos para cooperar en la creación de grandes sellos para atrapar este mal en las profundidades de su propio dungeon. Cuatro pares de grandes puertas de madera broncínea que llevaban a la entrada del Gran Templo fueron cerradas con pesadas cadenas de hierro y sus juntas selladas con hierro. Por último, unas runas fueron talladas en los portones en conjunción de la magia arcana y divina. Una vez realizados algunos conjuros finales, se contuvo el mal, pero en los años siguientes, los agentes del Bien mantendrían un ojo puesto en el Templo, conociendo su inevitable resurgimiento.
12/1/10
Regiones: Condado de Ulek
Su piadosa nobleza, Lewenn, el Conde Palatino de Ulek.Capital: Jurnre (10900)
Población: 25000
Razas de no humanos: Gnomos (5000), Halfings (4000) y otros
Humanoides: No
Recursos: Alimento, cobre, plata y otras gemas
Los humanos y otras razas han encontrado seguridad durante mucho tiempo en las tierras circundastes de las Lortmils. Tribus flaenias, enanos, elfos y demás se asentaron permanentemente en el área que se ha conocido como los Estados de Ulek durante centurias. Estos territorios estuvieron bajo el control del imperio de Keolandia por un corto periodo, pero son independientes desde hace bastante tiempo. Aunque cada uno de ellos es independiente, tienen ciertos intereses comunes como aliados para las posibles incursiones o tiempos de necesidad. El Conde Palatino tiene buena relación con sus vecinos del norte así como con sus anterior governante, el Reino de Keolandia. Desde que las tribus de humanoides han sido expulsadas de las Lortmils, esta tierra ha disfrutado de una considerable prosperidad. Sus tropas son una mezcla de humanos y otras razas. La caballería es exclusivamente humana y también lo es la infantería pesada. La infantería ligera y sus arqueros (también ballesteros ó lanzadores) suelen ser gnomos o medianos. El condado se extiende desde los ríos Viejo y Kewl entre las Lortmils y la ciudad de Courwood en el Bosque Suss.
11/1/10
Dioses y Semidioses: Ulaa
9/1/10
Razas de Flaenia
Baklunios: La mayor parte de los asentamientos baklunios se encuentran en las regiones del noroeste de flaenia. Su piel suele ser de un tono parecido al dorado y sus ojos suelen ser verdes o verdes grisáceos, siendo los grises y los avellana menos comunes. Su cabello suele ser negro azulado o castaño oscuro. Suelen vestir con colores llamativos menos en tiempos de guerra, que suelen ser más prácticos. A todos los baklunios se les educa en la estima y consideración del honor, la piedad, la generosidad y la familia. Destacan por sus habilidades mágicas, en especial con la magia elemental y cooperativa. Su mala reputación, debido a la Lluvia de Fuego Incoloro, les persigue por toda Flaenia.
Flaenios: Los flaenios fueron los primeros habitantes al este de Oerik, de ahí su nombre, Flaenia. Originalmente eran grupos de nómadas que no formaban verdaderos asentamientos, las invasiones de suelos y oeridios los desplazaron hace unos mil años. Se les reconoce por su complexión broncínea y sus cabellos ondulados y rizados. Sus tonos de piel van desde el cobrizo claro al marrón oscuro, sus ojos suelen ser marrón oscuro o negros, siendo los más claros poco frecuentes. Suelen tener el pelo negro pero algunos pueden tenerlo algo más claro. Los antiguos flaenios eran gente pacífica que seguían un itinerario regular de migraciones estacionales. Vivían de la tierra y de la caza. Tenían una profunda visión de la naturaleza como entidad. Todos los dioses druídicos conocidos son de origen flaenio. Para muchos flaenios fue posible coexistir con Suelios y Oeridios, pero otros tantos se vieron despojados de sus tierras y se dice que estuvieron a punto de extinguirse.
Oeridios: Hace unos mil años, los oeridios se desplazaron a Flaenia desde el oeste y una vez allí fueron tomando el control de lo que hoy es Furyondia, Perrenlandia, las Tierras Escudo y parte del Gran Reino. A veces resulta difícil distinguirlos de otras razas, con su piel entre morena y aceitunada, cabellos desde rubio miel hasta moreno y ojos bastante comunes en general. Visten con atractivas telas de lana estampadas con cuadros y diseños poco usuales, pero siempre muy ostentosos. Históricamente los oeridios eran fieros guerreros territoriales, lucharon para mantener sus fronteras tanto como para conseguir las tierras que deseaban. Se creen lo mejor de la humanidad y su objetivo es gobernar. Asumen bien sus responsabilidades, acatar órdenes y sacrificarse por el grupo, aunque tienen un carácter temperamental, que quienes controlan, acaban siendo admirados por todas las razas. Consideran la lucha como un oficio y la ejercen con gran seriedad, así pues, también son magníficos herreros. La tradición oeridia exige obsequiar al anfitrión del lugar donde se hospedan. Tienen un gran sentido de la familia.
Suelios: Llegó a Oerik desde las tierras del sur y el oeste de las Cristalinas y los volcanes del Averno. Escapando de las guerras en sus tierras y permitiendo a los flaenios desplazarse a las mismas. Nadie tiene muy claro cómo era el antiguo Imperio Suelio. La mayoría de sus reinos fueron destruidos por la Lluvia de Fuego Incoloro, convirtiéndose en el Mar de Polvo. Los suelios son los de piel más clara entre todas las subrazas humanas, el color de sus ojos va del ázul al violeta pálido y su cabello rubio, pelirrojo o platino. Les encarta incluir ornamentos de herencia familiar en sus vestiduras, que pasan de unos a otros durante generaciones. Tienen un sentido muy marcado de la importancia de lo ancestral y los lazos familiares, por eso luchan entre ellos más que con otras subrazas a causa de su lealtad a sus antepasados. Suelen ser bastante testarudos. Se les conoce bien por su destreza manual. Poseen una gran tradición arcana; de donde se produjo la Devastación Invocada que acabó con el antiguo Imperio Baklunio.
Elfos: Los elfos ("olves" en flaenio) habitaron Flaenia centurias antes de la caída de los Imperios Baklunio y Suelio. Éstos y otros invasores humanoides expulsaron a los elfos de sus hogares en las llanuras y éstos se reinstalaron sin problemas en los bosques, aunque en ocasiones se han visto obligados a aliarse con flaenios y oeridios para repeler invasiones de orcos.
- Altos Elfos: Son los más abiertos y paradójicamente los de menor estatura de la raza élfica. Tienen la piel pálida y ojos verdes con cabellos oscuros.
- Elfos Grises: Son solitarios. Tienen el pelo plateado y los ojos ambarinos. Ven al Gran Reino como una amenaza.
- Elfos Silvanos: También conocidos como elfos de los bosques, suelen ser más solitarios que sus hermanos grises, evitando incluso otras subrazas de elfos.
- Grugach o Elfos Salvajes: Viven en los bosques en zonas templadas en pequeñas bandas. Son de pequeña estatura y de piel pálida.
- Elfos del Valle: Son tratados con desconfianza por el resto de los elfos. Son inusualmente altos y viven exclusivamente en el Valle del Hechicero. Practican un tipo de magia poco común.
- Elfos Acuáticos: Respiran bajo el agua tan bien como fuera de ella. Son palmípedos y prefieren océanos y mares con clima templado o tropical, mantienen ciertas alianzas con los Altos Elfos.
- Enanos de las Colinas: Son los más comunes, cooperan con las demás razas y son especialmente valiosos en las batallas contra gigantes y humanoides.
- Enanos de las Montañas: Son más bajos y pálidos y mucho menos comunes.
- Otras subrazas: Los derro y los duergar (enanos grises) viven en subterráneos más profundos y no se sabe mucho de ellos.
- Gnomos de las Profundidades (svirfneblin): Esta escasa subraza habita en las profundidades de Terra, tienen la piel grisácea y sin pelo. Poseen una excelente infravisión.
- Piespeludos: Son los más comunes y muchos viven entre los humanos.
- Grandullones: Son de complexión más esbelta y miden unas seis pulgadas más. Viven cerca de los elfos.
- Fondones: Son seis pulgadas más bajos y viven entre los enanos.
- Kobolds: son los goblinoides más pequeños, cobardes cuando van sólos, prefieren atacar en masa. Sus peores enemigos son los gnomos.
- Xvarts: parecidos a los kobolds tienen la piel azulada y se alían con las ratas.
- Goblins: Tienen la cara chata, las orejas puntiagudas y la piel anaranjada. Moran en las cavenras, tienen esclavos y odian a humanos y enanos.
- Orcos: Son los humanoides más comunes de Flaenia. son muy belicosos y desafían a otras razas para conseguir alimento y espacio vital. Prefieren las cuevas ya que ven en la oscuridad. Odian a los enanos y a los elfos pero han aprendido a respetar a los humanos.
- Hobgoblins: son los más feroces y organizados de los goblinoides. Parecen humanos peludos, altos, fuertes y de piel marrón, rojizo o gris.
- Gnollsy Flints: Tienen unos siete pies de alto, su cabeza es una mezcla entre hiena y humano, son de naturaleza malvada y egoísta. Suelen tener esclavos y odian a sus propios jefes. Sólo colaboran para formar grupos de asalto.
- Ogros: Miden hasta 10 pies, se alimentan de humanos y semihumanos. Son torpes pero peligrosos.
8/1/10
Regiones: Furyondia
Su Piadosa Majestad, el Rey de Fyriondia, Belvor IV.Capital: Chendl (15600)
Población: 350000 +
Razas de no humanos: Bastantes
Humanoides: Desconocido
Recursos: alimentos, ropa y oro
7/12/09
Organizaciones: La Órden del Venado
- Caballeros de Furyondia: Hay 200 caballeros y un considerable número de soldados a su cargo. Su escudo de armas es azul celeste, con un par de astas de ciervo.
- Caballeros de Veluna: Se dice que unos 80 caballeros pertenecen a esta facción de la Órden del Venado, aunque cada uno de ellos tiene una gran reputación y tiene a su cargo un gran número de soldados, así como diversos sargentos. Su escudo de armas es negro, con un par de astas de ciervo.
- Caballeros del Bosque Alto: Esta facción de la Órden se caracteriza por estar formada sólo por elfos. Sólo hay unas dos docenas de caballeros en esta facción. Su escudo de armas es verde, con las típicas astas.
Los Caballeros del Venado son despreciados por Iuz y la Sociedad Astada (Tierras Astadas), incluso por las gentes de Dyversa, según se dice. Existe una "cordial enemistad" entre ellos y los Vigilantes, los dirigentes de Perrenlandia, así como con algunos nobles Nyrondianos. Hay una rivalidad considerable entre la Órden del Venado y la del Escudo Sagrado.
5/8/09
Conocimiento Druídico: Árboles de Madera Broncínea
4/8/09
Dioses y Semidioses: St. Cuthbert (del Garrote)
En su mano izquierda él lleva una tabla de madera, que se dice es capaz de encantar a los humanos que toca. En su mano derecha porta la conocida Maza de St. Cuthbert. Se trata de un arma poderosa, que es una maza disruptora y es capaz de reducir la capacidad mental de la víctima. Esta maza también puede ser usada para bendecir, conocer el alineamiento, hablar lenguas, exorcizar espíritus y quitar maldiciones.
St Cuthbert odia el mal, pero su interés principal se centra en la ley y el orden y la conversión y prevención de los actos oscuros de los "verdaderos creyentes". Raras veces abandona su plano, a menos que algún gran deber le impulse a ello. Cuando viaja al Plano Material Primario, a veces aparecerá como un patán cubierto de abono, o como un hojalatero anciano y débil. De esta manera, prueba la doctrina de la fe o busca nuevos conversos. Puede viajar a voluntad desde el Plano Material Primario a Arcadia y viceversa. A otros efectos es un Dios Menor.
Existen ciertas rivalidades entre los seguidores de St. Cuthbert y los fieles de Pholtus (de la Luz Cegadora).
28/7/09
Conocimiento Druídico: Los Árboles Usk
24/7/09
Regiones: Las Montañas Kron
Hay varios enclaves enanos en las Montañas Kron, desde donde se oponen a un número indefinido de humanoides en las Lortmils. Los gnomos jugaron un papel importante en la organización de la batalla que expulsó a los humanoides de las Lortmils y también de las Montañas Kron, así como también en la batalla contra las hordas del Templo del Mal Elemental en Verbobonc.
Una red de galerías explota diversos minerales de las Montañas Kron, también en busca de metales preciosos y otras gemas. Sus tierras son bastante fértiles, albergando una gran cantidad de cultivos.
Un puñado de tribus humanas aisladas, conviven en paz con los gnomos y otros humanoides en las Montañas, excepto en el Bosque Gnarley donde los elfos son muy reservados.

20/7/09
Regiones: Verbobonc
Población: 35000
Razas de no humanos: Gnomos (4000), Elfos Silvanos (2500)
Humanoides: Pocos
Recursos: cobre y gemas
Este pequeño estado no sería practicamente conocido, de no ser porque las fuerzas del mal eligieron este área para estlablecer su guarida. Un templo y una fortificación fueraon construidas en una colina al sureste del pueblo de Verbobonc, no muy lejos de la villa de Hommlet. El comercio fue devastado, los campos saqueados, y bandas de malvados hombres y humaniodes hicieron surgir los estándares del mal. Cuando este mal parecía crecer sólidamente, se tomaron rápidas medidas. El Venerable Alcalde del pueblo convocó a sus hombres y el Vizconde aportó a sus servidores además de la milicia. Estas fuerzas estaban a la cabeza de la batalla que mitigó las hordas del Templo.